miércoles, 11 de junio de 2008

Trucos para recordar. 2

From manuelph@mx3.redestb.es
Sun Feb 01 17:59:11 1998

Extraido del libro reseñado en un mensaje anterior:
La educacion que hemos recibido favorece la idea de que lo ordenado y lineal será más facil de recordar. En primer lugar, ya hemos visto que la mejor manera de recordar consiste en emplear palabras clave. Si no elegimos los elemento sclave, nos encontraremos con demasiada información para manejarla con comodidad. Además, las notas no nos quedarán en la memoria con claridad, y la información extra se interferirá en el funcionamiento de la memoria.

Cuando se usan palabras clave y diagramas mnemotécnicos se crea automáticamente un registro más natural y mejor sintonizado con nuestra anera de pensar.

Asl mismo tiempo, se desarrolla una estructura informativa que muestra la conexión entre las ideas y representa todo el marco asociativo de nuestros conocimentos. Además de esto, se registra una gran área de información en una zona muy pequeña. Mintras que anteriormente habríamos necesitado diez páginas para registrar la informaicón que nos interesaba, registraremos la misma cantidad en un diagrama faorecindo así nuestra capdidad de cmprensión de la información. todo el mudno, desde los estudiantes universiatrios hasta los adultos y lo shombres de negocios hallarán en los diagramas una ayuda para su memoria. Por lo demás, es una manera muy agradabe de registrar la informacion y las ideas.

From manuelph@mx3.redestb.es Sun Feb 01 17:59:14 1998

Los griegos crearon los sistemas mnemotécnicos. El poeta Simónides (hacia el 500 a. de C.) fue uno de los primeros en usarlos. Invitado a un banquete para recitar unos versos, abandonó la sala inmediatamente después de recitarlos, justo en el momento en que aquélla se derrumbaba, matando a todos los asistentes. Simónides logró identificar a los comensales muertos recordando dónde se había sentado cada uno. Relacionó cada puesto en el baquete con la persona que lo ocupaba. En otras palabras, relacionó el lugar con la persona.

La idea de relacionar una cosa o un nombre con un objeto familiar o con un lugar constituye el principio de la mnemotecnia. De esta forma, cualquier lista de cosas se recuerda con facilidad relacionando cada una de ellas con una parte específica de la casa o de los muebles. Para recordarlas luego, basta con recorrer mentalmente la casa, viendo los objetos relacionados con cada uno de los términos de la lista.

A los oradores les era esencial disfrutar de una buena memoria para recordar las hisotrias épicas. Aristóteles, Cicecerón y santo Tomás recurrieron a estos sistemas. Se perfeccionaron druante la Edad Media y, en la actualidad, se consideran como métodos muy efectivos para recordar. Puden usarse para recordar cualquier cosa, desde un número de teléfono hasta las cartas que se han jugado en una mano de bridge.

Una buena idea consiste en examinar los diversos sistemas ba´sicos existents y luego utilizar los que mejor sirven para lo que queramos recordar Los sistemas más simples son tan fáciles que no hay ninguna dificultad en recordarlos y aplicarlos inmediatamente.

Extraido de: "Cómo potenciar su memoria" Mark E. Brown. 1977 Traducción de Luis Guarro. Ediciones Martinez Roca, S.A. Gran Vi, 774, 7. 08013 Barcelona ISBN: 84-270-0667-5

Un saludo. Manuel.


From manuelph@mx3.redestb.es Sun Feb 01 22:05:12 1998 Os paso esto extraido de:

[como se que lo mande anteriormente, un momento que voy a la busqueda Global para localizar la fuente...]

[Ya esta 3 segundos.. escribir el autor del libro 'Brown' y CYP]

"Cómo potenciar su memoria" Mark E. Brown. 1977 Traducción de Luis Guarro. Ediciones Martinez Roca, S.A. Gran Vi, 774, 7. 08013 Barcelona ISBN: 84-270-0667-5 Impreso por Libergraf, S.A.- Constitucio, 19- 0814 Barcelona. Pags.79-82.

[ESto es largo aviso.. por si quereis imprimir mejor el mensaje]

CONOCIMIENTOS BASADOS EN LA EXPERIENCIA.

[joe.. me voy a Word para pasarle luego el corrector y luego CYP]


CONOCIMIENTOS BASADOS EN LA EXPERIENCIA. ¿Qué tipo de información solemos recordar con mayor facilidad?.

La mayoría de las personas tienen almacenadas en la mente miles de imágenes relacionadas con sus experiencias personales. Nos es fácil recordar nuestra vida. Cuando se participa en algo, se tiende más a recordarlo que cuando sólo se ha leído o se ha oído. Cuanta más intensa sea nuestra participación, más automática será nuestra memoria. Se produce algo semejante a lo que ocurre con la elaboración. Recordar una experiencia real no sólo resulta mucho más fácil, sino además mucho más agradable que recordar una experiencia no vivida por nosotros mismos. hay muchas cosas imposibles de aprender sin experiencia. Para aprender a pilotar un avión, a conducir un coche, a montar a caballo, en bicicleta, necesitamos la experiencia real que se obtiene con la practica. No basta leer las instrucciones. De la misma manera, es mucho más sencillo para un niño aprender y recordar cualquier cosa si toma parte activa en ella.

A muchas personas, la educación convencional que recibieron les ofreció poca o ninguna oportunidad de efectuar experiencias auténticas. Sin embargo, recientemente, se empieza a conceder importancia a la enseñanza que tiene en cuenta este "conocimiento basado en la experiencia". Por desgracia, para muchos niños, la idea de un aula se reduce a cuatro paredes desnudas, donde un profesor habla de cosas que muy pocas veces tienen alguna relación con su vida cotidiana. Los niños tienen una gran facilidad para recordar lo relacionado con lo que les interesa (fútbol, por ejemplo) y, al contrario, les cuesta muchísimo aprender y recordar las materias escolares y examinarse de ellas.

Los profesores se preocupan cada vez más de que los niños tomen parte en situaciones de la vida real. Especialmente, respecto a los niños más pequeños, que actualmente suelen aprender por sí mismos, más que ser enseñados. Por ejemplo, se considera que el jugar con objetos favorece en sumo grado el posterior aprendizaje de las matemáticas. Los niños prefieren representan la estrategia de una determinada batalla que aprenderla a través de un libro. Sin embargo, a medida que crecen, la enseñanza se vuelve menos "real". Aparecen los exámenes. Tienen que "empollar". Y la mayoría de las veces, se dedica muy poco tiempo al "conocimiento basado en la experiencia".

Muy a menudo, cuando los niños empiezan a considerar la información como poco importante, se dejan llevar por la imaginación. Sueñan entonces despiertos y, por consiguiente, prestan menos atención a las explicaciones. Sin embargo, se puede adaptar muy bien esta imaginación al aprendizaje.

El principio del "conocimiento basado en la experiencia" es muy sencillo. Cada vez que queramos recordar algo, tenemos que usar nuestra imaginación para que la información sea lo más real y parecida a la vida posible. Con frecuencia, sirve de ayuda imaginarse a sí mismo viviendo la información o aquella que se desea recordar.

Incluso en las situaciones en que no suscita problemas el recordar, se aconseja también poner en juego la imaginación, ya que así se perfecciona la memoria.

Leamos ahora el párrafo siguiente y usemos de nuestra imaginación para crear imágenes mentales:

Los romanos dejaron tras de sí [en las Islas Británicas] sólo tres cosas valiosas: la primera de ellas hubiese hecho reír o hubiese sorprendido a César, Agrícola o Adriano, ya que fue la cristianización de Gales; la segunda fueron las calzadas romanas; la tercera, una consecuencia de la segunda, la tradicional importancia del emplazamiento de determinadas nuevas ciudades, especialmente el de Londres. Pero la vida latina de las ciudades, de los pueblos, las artes, el idioma y la organización política de Roma desapareció como un sueño. El hecho más importante en los primeros tiempos de la isla es un hecho negativo: los romanos no lograron latinizar permanentemente Gran Bretaña de la misma manera que latinizaron Francia (G.M. Trevelyan, A Shortened History of England.).

Esta información se retiene sin tropiezos. No hay necesidad de hacerla más imaginativa. Sin embargo, añadiéndole algo de nuestra cosecha, se recordará con mayor facilidad y durante mucho más tiempo. Podríamos suscitar, por ejemplo, las siguientes imágenes:

1. Los romanos abandonan Gran Bretaña, navegando hacia Francia. Imaginar estas escenas.

2. Cristianización de Gales. Imaginemos un sermón en galés ante una numerosa audiencia de hombres y mujeres con los trajes típicos de la tierra.

3. Imaginemos una calzada romana, larga y recta.

4. Imaginemos ciudades romanas, especialmente un Londres en embrión.

5. Imaginemos que vemos desvanecerse las influencias romanas como fantasmas.

6. Imaginemos a Inglaterra sin cambios (sin romanos) y Francia cambiada (cubierta de romanos).

Sólo por haber pensado en determinadas imágenes para recordar la información, comprobaremos que la retenemos mucho mejor. Además, estas imágenes nos obligan a permanecer más atentos mientras escuchamos, ya que tendremos que pensar continuamente con las imágenes adecuadas. La imaginación nos transportará fácilmente hacia atrás en el tiempo y así saborearemos el aroma histórico de una era. De esta manera, lo que antes se reducía a meros hechos históricos, fríos y sin vida, se convierte en un conjunto de interesantes "realidades", que no necesitan ser recordadas, puesto que lo han sido automáticamente, igual que una persona recuerda lo que hizo en el día anterior.

En literatura, a menudo el lector se identifica con un personaje y vive con él las peripecias del libro. Al vivir con el personaje, viendo el mundo a través de sus ojos, el libro se torna más real y más fácil de recordar. En este caso, el autor ha comunicado al lector "conocimientos basados en la experiencia", captando su imaginación.

Incluso cuando la información que pretendemos recordar no tiene ninguna relación con personas, se puede manipular la imaginación para visualizar los datos. Una lectura sobre el universo, por ejemplo, permite al lector suspenderse en el espacio y en el tiempo como observador cósmico.

Y la imaginación es capaz aun de convertir al lector en un objeto inanimado. En el caso, por ejemplo, de una conferencia sobre economía, le cabe imaginarse como una moneda o un billete de banco, aumentando o disminuyendo de valor según las fluctuaciones del mercado. En conclusión, no existe ninguna situación en la cual nuestra imaginación no favorezca el que la información quede mejor registrada.

Si queremos entender los principios de la fisión nuclear (escisión del núcleo de un átomo, del latín fissio, que significa escisión), nos veremos a nosotros mismos como si fuésemos un núcleo que se divide en dos. Al mismo tiempo que nos dividimos, emitimos electrones (partículas subatomícas neutras) que, a su vez, hacen que se escindan otros átomos, estableciéndose una reacción en cadena. Estas imágenes mentales nos ayudarán a recordar lo que significa la fisión nuclear.

Una aplicación especial del conocimiento basado en la experiencia es la utilización de dibujos cuando se trata de recordar una idea determina, que pueda registrase con facilidad en esta forma permanente.