miércoles, 4 de junio de 2008

Exageraciones informáticas

La PC glorificada

Por José G. Luna Hernández

El "culto" a las computadoras ha florecida en muchas y extrañas formas debido a que la cultura y las personas, están orientadas en su mayoría hacia la literatura y el arte y poco a la ciencia. No es que la mayoría de la gente no se aproveche de la tecnología que es la misma ciencia aplicada a dar satisfacción a una necesidad humana, sino que es precisamente el uso cotidiano de sofisticados aparatos de los que no tenemos la menor idea de la manera en que funcionan, lo que nos ha hecho caer en una idolatría y en un exceso de imaginación atribuyendo a los PC habilidades y capacidades que francamente no poseen.

La mayor parte de las personas en nuestro mundo tecnificado, han usado controles manuales que con pulsar un botón cambian de canal al televisor, aumentan disminuyen y hasta suprimen el volumen, pueden programar el encendido y apagado de aparatos a una fecha y hora previamente elegida, y calculan el tiempo y potencia que necesita el microondas para descongelar un pavo y piensan, por extensión, que un PC que a sus ojos es muchísimo mas complicado que un simple control remoto, puede buscar toda clase de información y entregárnosla al instante. La verdad es que si la información no existe en un servidor al que podamos accesar, jamás podremos obtener la dirección y teléfono de aquella chica que vimos al pasar y que tanto nos gustó.

Muchas de las ideas sobre las computadoras las hemos adquirido del cine comenzando con la película clásica "2001 ODISEA DEL ESPACIO" en donde el navegante estelar solitario, se comunica por voz con "HAL" la supercomputadora con quien establece una relación. Pronto la máquina toma conciencia de si misma y comienza a obrar con criterio propio poniendo el peligro al humano, quien se ve enfrentado a la fría lógica de la máquina en una batalla por el control de la nave espacial.

Por su parte, los programas televisivos nos han mostrado adolescentes que con su PC logran sintetizar a una bella chica virtual que a la postre se materializa a voluntad con vida y voluntad propia y quien, dotada de poderes extraordinarios, embarca a sus creadores en una serie de disparatadas aventuras.

Otras ideas las recibimos de los propios tecnócratas divulgando y adornándose con sus logros e investigaciones sobre sistemas expertos, inteligencia artificial redes neuronales y últimamente con la publicitada hazaña de "Deep Blue" venciendo a Gary Kasparov en el "juego de ajedrez del siglo". Todo ello contribuye a que imaginemos que "todo" se puede hacer con una computadora y que cualquier cosa es·"mejor" si se utiliza una computadora. No importa que el producto final es un "horóscopo por computadora", "la pareja ideal escogida por un programa de cómputo", "la dieta computarizada" o un "diagnóstico clínico por computadora".

Por supuesto, los chicos de mercadotecnia nos aseguran: Que "ligaremos" a una hermosa chica como nos asegura la conjunción astral. Que ella será nuestra pareja ideal, dado que ambos dimos a la máquina datos que resultaron "compatibles" y por supuesto, la dieta nos dará un cuerpo perfecto y el diagnóstico nos ayudará a recuperar la salud.

Recientemente una pareja comentaba orgullosamente que su hijo, quien había terminado su educación media, estaba estudiando en una escuela de informática la carrera de "Programador-Analista de Computadoras" y estimulados por la reverencia a la tecnología, esperaban que su hijo tendría una carrera exitosa y alimentaban las mas bellas ilusiones ¿y porque no? Si una computadora es poderosa, la persona que la controla es todavía mas poderosa y si el señor Bill Gates es el hombre mas rico del mundo, su retoño por lo menos será millonario. Por supuesto, todo es posible, pero la realidad es que basadas en la demanda, las escuelas de informática han proliferado tanto como las abejas que concurren a un panal de rica miel. Muchas de ellas alimentan falsas expectativas y no puntualizan la clase de programación que enseñarán. El alumno a lo mejor piensa que va a aprender programación en Unix, C++ o por lo menos Visual Basic y en la escuela solo lo enseñan a usar Lotus y dBase, que son magníficos programas, pero que no le van a dar el control que él espera tener de su PC y por supuesto, aprenderá en la dura escuela de la experiencia que ni las computadoras pueden hacer todo, ni el asistir a una escuela de informática es garantía de éxito.

Dado el impulso que lleva el avance tecnológico, cualquier fantasía sobre las capacidades de los PC que podamos imaginar, puede cristalizar en cualquier momento del futuro. Pero un hecho innegable es que entre mayor sea la facilidad de uso y aun si se llegaran a producir máquinas que fueran manejadas con el pensamiento, mayor sería también el esfuerzo de programación que forzosamente tendrían que hacer los diseñadores y desde luego, mayor conocimiento de la lógica le sería exigido al usuario. Si esto no se diera, el usuario tendría una máquina poderosísima solamente utilizada para hacer las tareas mas comunes: Escribir cartas, hacer cálculos, jugar y navegar en Internet.

Pienso que es el momento de desmitificar la tecnología y algunos de nosotros, que vivimos de ello, debemos difundir la cultura informática poniéndola en su nivel real. Los PC únicamente nos pueden dar lo que se les haya programado. Si deseamos obtener alguna información, ésta debe existir codificada en un lenguaje que la máquina entienda en algún lugar accesible. El PC es una herramienta maravillosa. Nos permite hacer nuestro trabajo con rapidez y limpieza. Nos libera de tediosos cálculos, pero nos obliga a pensar. El PC es un maravilloso sirviente que hará exactamente lo que le ordenemos. Si nuestra mente es confusa, nuestras órdenes también lo serán y el PC obedientemente nos entregará el producto de nuestra confusión. En el idioma inglés esto se resume con uno de los muchos acrónimos que existen en la jerga informática: GIGOUT (Garbage in, garbage out) que significa: Pon basura a la entrada y recibirás basura a la salida.

José G. Luna Hernández
México