miércoles, 7 de mayo de 2008

Ignacio de Loyola. Ejercicios Espirituales

TEXTO ORIGINAL DE LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES DE SAN IGNACIO
(El texto no está completo todavía)
J H S

[1] ANNOTACIONES PARA TOMAR ALGUNA INTELIGENCIA EN LOS EXERCICIOS SPIRITUALES QUE SE SIGUEN, Y PARA AYUDARSE ASÍ EL QUE LOS HA DE DAR, COMO EL QUE LOS HA DE RESCIBIR.

1a annotación. La primera annotación es que, por este nombre, exercicios spirituales, se entiende todo modo de examinar la consciencia, de meditar, de contemplar, de orar vocal y mental, y de otras spirituales operaciones, según que adelante se dirá. Porque así como el pasear, caminar y correr son exercicios corporales, por la mesma manera todo modo de preparar y disponer el anima, para quitar de si todas las afecciones desordenadas, y después de quitadas para buscar y hallar la voluntad divina en la disposición de su vida para la salud del anima, se llaman exercicios spirituales.

[2] 2a La segunda es, que la persona que da a otro modo y orden para meditar 0 contemplar, debe narrar fielmente la historia de la tal contemplación 0 meditación, discurriendo solamente por los punctos con breve 0 sumaria declaración; porque la persona que contempla, tomando el fundamento verdadero de la historia, discurriendo y raciocinando por si mismo y hallando alguna cosa que haga un poco mas declarar o sentir la historia, quier por la raciocinación propria, quier sea en quanto el entendimiento es ilucidado por la virtud divina;
es de mas gusto y fructo spiritual, que si el que da los exercicios hubiese mucho declarado y ampliado el sentido de la historia; porque no el mucho saber harta y satisface al anima, mas el sentir y gustar de las cosasinternamente.

[3] 3a La tercera: como en todos los exercicios siguientes spirituales usamos de los actos del entendimiento discurriendo y de los de la voluntad affectando; advertamos que en los actos de la voluntad quando hablamos vocalmente o mentalmente con Dios nuestro Señor 0 con sus santos, se requiere de nuestra parte mayor reverencia que quando usamos del entendimiento entendiendo.

[4] 4a La quarta: dado que para los exercicios siguientes se toman quatro semanas, por corresponder a quatro partes en que se dividen los exercicios; es a saber, a la primera, que es la consideracion y contemplación de los pecados; la 2a es la vida de Christo nuestro Señor hasta el día de ramos inclusive; la 3a la passión de Christo nuestro Señor; la 4a la resurrección y ascensión, poniendo tres modos de orar; tamen no se entienda que cada semana tenga de necessidad siete o ocho días en si. Porque como acaesce que en la primera semana unos son mas tardos para hallar lo que buscan, es a saber, contrición, dolor, lagrimas por sus pecados; asimismo como unos sean mas diligentes que otros, y mas agitados o probados de diversos spíritus; requiérese algunas veces acortar la semana, y otras veces alargarla, y así en todas las otras semanas siguientes, buscando las cosas según la materia subiecta; pero poco mas o menos se acabaran en treinta días.

[5] 5a La quinta: al que rescibe los exercicios, mucho aprovecha entrar en ellos con grande animo y liberalidad con su Criador y Señor, ofreciéndole todo su querer y libertad, para que su divina majestad, así de su persona como de todo lo que tiene, se sirva conforme a su sanctiísima voluntad.

[6] 6a La sexta: el que da los exercicios, quando siente que al que se exercita no le vienen algunas mociones spirituales en su anima, assí como consolaciones o dessolaciones, ni es agitado de varios spíritus, mucho le debe interrogar cerca los exercicios, si los hace a sus tiempos destinados y como; asimismo de las addiciones, si con diligencia las hace pidiendo particularmente de cada cosa destas. Habla de consolación y dessolación, núm. [316]
de addiciones, núm.. [73].

[7] 7a La séptima: el que da los exercicios, si vee al que los rescibe, que esta desolado y tentado, no se haya con el duro ni desabrido, mas blando y suave, dándole animo y fuerzas para adelante; y descubriéndole las astucias del enemigo de natura humana, y haciéndole preparar y disponer para la consolación ventura.

[8] 8a La octava: el que da los exercicios, según la necesidad que sintiere en el que los recibe, cerca de las dessolaciones y astucias del enemigo, y así de las consolaciones; podrá platicarle las reglas de la y 2a semana, que son para conoscer varios spíritus, núm. [313] y [328].

[9] 9a La nona es de advertir, quando el que se exercita anda en los exercicios de la primera semana, si es persona que en cosas spirituales no haya sido versado, y si es tentado grosera y abiertamente, así como mostrando impedimentos para ir adelante en servicio de Dios nuestro Señor, como son trabajos, vergüenza y temor por la honra del mundo, etc.; el que da los exercicios, no le platique las reglas de varios spíritus de la 2a semana; porque cuanto le aprovecharan las de la semana, le afanaran las de la 2a, por ser materia mas subtil y mas subida que podrá entender.

[10] 10a La décima: quando el que da los exercicios siente al que los rescibe, que es batido y tentado debaxo de especie de bien, entonces es proprio de platicarle sobre las reglas de la 2a semana ya dicha. Porque comúnmente el enemigo de natura humana tienta mas debaxo de especie de bien, quando la persona se exercita en la vida illuminativa, que corresponde a los exercicios de la 2a semana, y no tanto en la vida purgativa, que corresponde a los exercicios de la semana.

[ 11 ] 11a La undécima: al que toma exercicios en la semana aprovecha que no sepa cosa alguna de lo que ha de hacer en la 2a semana; mas que ansí trabaje en la, para alcanzar la cosa que busca, como si en la 2a ninguna buena sperase hallar.

[12] 12a La duodécima: el que da los exercicios, al que los rescibe ha de advertir mucho, que como en cada uno de los cinco exercicios o contemplaciones, que se harán cada día, ha de estar por una hora, así procure siempre que el animo quede harto en pensar que ha estado una entera hora en el exercicio, y antes mas que menos.
Porque el enemigo no poco suele procurar de hacer acortar la hora de la tal contemplación, meditación 0 oración.

[13] 13a La terdecima: asimismo es de advertir que, como en el tiempo de la consolación es fácil y leve estar en la contemplación la hora entera; assí en el tiempo de la dessolación es muy difícil complirla; por tanto, la persona que se exercita, por hacer contra la dessolación y vencer las tentaciones, debe siempre estar alguna cosa mas de la hora complica, porque no solo se avece a resistir al adversario, mas aun a derrocalle.

[14] 14a La quatuordécima: el que los da, si vee al que los rescibe que anda consolado y con mucho hervor, debe prevenir que no haga promessa ni voto alguno inconsiderado y precipitado; y quanto mas le conosciere de ligera condición, tanto mas le debe prevenir y admonir. Porque dado que justamente puede mover uno a otro a tomar religión, en la cual se entiende hacer voto de obediencia, pobreza y castidad; y dado que la buena obra que se hace con voto, es mas meritoria que la que se hace sin el; mucho debe de mirar la propia condición y subiecto, y a quánta ayuda o estorbo podrá hallar en cumplir la cosa que quisiese prometer.