sábado, 19 de abril de 2008

Aristotélicos

Borges, Jorge Luis
Otras Inquisiciones
Alianza Editorial, Biblioteca Borges, El Libro de Bolsillo (BA 0006)
Madrid, 1997
pp 296

en "El ruiseñor de Keats"

En la pag. 179, 3er párrafo, dice:

Observa Coleridge que todos los hombres nacen aristotélicos o platónicos. Los últimos sienten que las clases, los órdenes y
los géneros son realidades; los primeros, que son
generalizaciones; para éstos, el lenguaje no es otra cosa que un
aproximativo juego de símbolos; para aquellos es el mapa del
universo. El platónico sabe que el universo de algún modo un
cosmos, un orden; ese orden orden, para el aristotélico, puede
ser un error o una ficción de nuestro conocimiento parcial. A
través de las latitudes y de las épocas, los dos antagonistas
inmortales cambian de dialecto y de nombre: uno es Parménides,
Platón, Spinoza, Kant, Francis Bradley; el otro Heráclito,
Aristóteles, Locke, Hume, William James. En las arduas escuelas
de la Edad Media, todos invocan a Aristóteles, maestro de la
humana razón (Convivio IV, 2), pero los nominalistas son
Aristóteles; los realistas, Platón. (...). Los hombres, dijo
Coleridge, nacen aristotélicos o platónicos; de la mente inglesa
cabe afirmar que nació aristotélica. Lo real, para esa mente, no
son los conceptos abstractos, sino los individuos; no el
ruiseñor genérico, sino los ruiseñores concretos.